Soy Yenni Payeski, biodescodificadora, hipnoterapeuta, fitoterapeuta y acompañante espiritual con formación universitaria en Ingeniería y Licenciatura. Estas experiencias me llevaron a considerar que los malestares físicos pueden tener raíces más profundas, y me dedico a explorar las conexiones entre el cuerpo y las emociones.
Por ejemplo: cuando siento dolor de garganta, no lo atribuyo simplemente al frío. Me cuestiono si:
Creo que comprender estas asociaciones es clave para abordar las causas más profundas.
Una señal que mi cuerpo envió fue una vena inflamada en la mano izquierda, justo en el dedo donde va mi anillo de compromiso, cuando descodifique mi clan femenino, los dolores de las mujeres de mi familia (muertes en el parto) pude soltar el peso que corría por mis venas, limpiar esos secretos de mi sangre me permitió aceptar en libertad mi nuevo rumbo como esposa y la satisfacción de ser madre, traspasando los miedos de mi linaje, sanando creencias al mismo tiempo que la inflamación de mis venas desapareció.
La Descodificación Biológica parte de una premisa tan simple como poderosa: la enfermedad no es un error, sino un programa de supervivencia del cuerpo ante un conflicto no resuelto. Hasta que mi organismo no intentó hablarme con la vena inflamada y la ansiedad que vino a ayudarme a atravesar el impacto oculto de lo que vivieron las mujeres de mi clan en forma inesperada, en soledad, sin una solución clara para su época (mi bisabuela murió desangrándose en una carrera en medio del campo tratando de llegar a un hospital para dar a luz).
Aun cuando ese momento haya pasado, mi cuerpo lo recuerda (epigenética). Y cómo las emociones no fueron procesadas o expresadas (no estaba permitido en esa época “las mujeres daban a luz en el campo mientras cosechaban), se quedaron guardadas… y, con el tiempo, aparecieron en mi vida en forma de síntomas (dolores menstruales, no encontrar la pareja adecuada). Ahí es donde empezó mi oportunidad de escucharme para sanar y lograr ser feliz hoy en el presente en lo cotidiano con mis hijos y esposo.
La vocación por ayudar me acompaña desde pequeña. Mi primer trabajo como Ingeniera Comercial y Licenciada en Administración de Empresas fue en la red de sucursales del Banco Galicia. Donde mis ganas de mejorar la organización me llevó a trabajar en Ingeniería de Procesos, el detrás de escena del banco. Al mismo tiempo que mi camino hacia el corazón me llevó a escuchar a las personas en situación de calle y a estudiar acompañamiento espiritual para ser un canal, tan solo un medio para que Espíritu Santo obre en mí y en otros.
Me di cuenta de que la gente venía a mi escritorio en esta corporación para hablar sobre su espiritualidad abriéndome su corazón (en un ambiente donde no se estilaba) porque yo ya estaba cambiando y sin saberlo un nuevo camino se abriría luego en la consulta individual. Donde había personas con problemas emocionales que no conseguían solucionar sus dolores físicos.
Al estar en contacto con tantas personas aprendí a transmitirles mi fascinación por la mente y el alma en cada una de mis sesiones; hacerles ver el lenguaje del cuerpo con la Descodificación Biológica.
Continúe formándome en Técnicas de Relajación, Hipnosis y en Fitoterapia. Todo ello, me llevó a visualizar de una manera distinta la enfermedad, estaba hablando en un nuevo idioma leyendo las señales del cuerpo.
Esta travesía me inspiró a crear Sentirse Amada, un lugar donde ofrezco sesiones para acompañar a las personas en su búsqueda de bienestar fomentando la “coherencia entre lo que piensan, sienten y hacen” mediante el autoconocimiento, la descodificación biológica y la oración contemplativa.
A través de mis libros, e-books, podcast y cursos, facilito las herramientas para que vuelvan a confiar en sí mismas y experimenten el amor de Dios.